

En este mundo debemos a veces "soltar lastre". Debemos entender que todo cambia y que estamos en absoluto proceso de evolución constante. En esa evolución tenemos que dejar atrás cosas y personas que puede dolernos dejar pero, para avanzar hay que tomar decisiones muchas veces duras para seguir caminando y no quedarnos como la mujer de Lot convertidas en estatuas de sal.
Y así me ha ocurrido últimamente: dejar atrás una amistad que consideraba sincera. Pero a veces te dan tortas y no entiendes por qué. Sin embargo; tras el primer golpe reaccionas y tomas las decisiones que tienes que tomar para no quedar estancada en la vida.
No es plato de buen gusto romper con una amistad, pero como he escrito arriba, nada es perdurable y hay que seguir camino. Tal vez, por ahora sola pero no sin ganas de lo que el destino me depara.
La vida es la mayor aventura que un ser humano puede enfrentar y por muy dura que sea, y tristes las experiencias a las que nos enfrentemos, no deja de ser una aventura apasionante.
Sí; a veces hay que soltar lastre... aunque duela. Pero eso o estancarse.
Adiós, amiga. Tú por tu camino materialista y yo por el mío, que espero siga siendo dominado por los sentimientos más sinceros que pueda dar.
No soy perfecta; pero me pienso mucho a quien hago daño y si lo hago jamás por conciencia, o sea, a posta, con nocturnidad y alevosía.
Yo soy tan asquerosamente sincera que consigo que las tortas me vengan de todas partes y sin avisar.
Fue una bonita amistad... Tiempo pasado.
Marian García.
No hay comentarios:
Publicar un comentario