jueves, 24 de febrero de 2011

LA BARRA DE HIERRO.







A veces nos olvidamos de que lo primero para ser queridos es querernos a nosotros mismos. Yo misma me aferro a historias del pasado, o intento poner "parches" a esas historias buscando ilusiones en actores, cantantes o estos últimos días en César Álvarez Cabo, que puede ser un hombre maravilloso y trabajador e interesante de conocer; pero esa no es la respuesta.




Los parches no nos quitan el amargo recuerdo de quienes nos han hecho daño con un amor inadecuado, la indiferencia o el engaño. Precisamos de una barra de hierro, de algo que nos devuelva la confianza en nosotr@s mism@s.



En cierta religión cristiana a la que pertenezco que hace tiempo no me ve el pelo se habla de esa barra de hierro como las Escrituras que dan cierto relax.



También podemos verlo en libros de autoayuda o en la práctica de las disciplinas orientales como la meditación o el yoga.



Lo importante es que si no nos queremos a nosotros mismos y no cerramos historias y heridas, no podemos abrir la puerta a nuevas historias.



Volviendo a César Cabo; seguro es un hombre interesante de conocer, pero no ha sido un gran parche.



Todavía está en mi cabeza y mi corazón la imagen de quien mostrando cierto interés por mí, no ha hecho nada por conocerme ni como amiga.



¿Tengo cara de morder a los hombres?



Tal vez es mi asquerosa sinceridad. Se pasan la vida pidiendo sinceridad a las mujeres y cuando la das te dan de leches.



¿Si al menos vieses por dónde te viene el bofetón?



En fin; agarrémonos a la barra de hierro que creamos y comencemos a querernos a nosotros mismos.



Si no nos queremos, no podremos dar amor a los demás.






Marian Garcia.

sábado, 19 de febrero de 2011

LOS OTROS HERMANOS.




Nosotros nacemos con una familia biológica que puede tener padres e hijos. Puede ser esa nueva modalidad de familias monoparentales con la que no estoy muy de acuerdo. A las cosas hay que llamarlas por su nombre: personas que viven independientes; reconocidas ante la Ley pero una familia es algo más. Así lo veo yo.


Dentro de las familias estamos los hijos que podemos ser únicos, o numerosos.


Debemos quitarnos el cliché de que los hijos únicos están solos y los que un montón no precisan de amigos. Todos tenemos un carácter único desde que nacemos, aparte de lo heredado de nuestros padres y lo aprendido por la vida.


No siempre nuestros hermanos son los más importantes en nuestras vidas. Yo, personalmente, tengo en mi facebook a mi familia y amigas que están catalogadas como hermanas; y no pretendo sustituir a la que perdí siendo un bebé las dos. Son personas que me llenan, me comprenden, me aconsejan.


Algunas desde países lejanos están más cerca que mi propia familia.


Son los otros hermanos.


la gente parece no entender que la familia te viene asignada y la quieres; pero los amigos los eliges y, por ello, son afines a ti en casi todo. Lo que no quita para que discutamos con ellos a veces y no siempre pensemos igual.


Los otros hermanos lo quieran nuestras familias o no, están más cerca de nosotros que ellos mismos.


No es lo mismo confesar a tu amiga del alma que a tu madre por muy coleguita que quiera ser. Porque al final, tu madre te increpa y tu amiga te aconseja pero sin imponerse. Pues una buena amistad no se basa en ir de juerga, sino en aconsejarte y decirte cuando te tuerces, pero sin el grito de una madre.


Son los otros hermanos muchas veces nuestra más cercana familia. Es triste, pero es así.


Pero siempre debe estar nuestra familia biológica en nuestro corazón. Nunca sabes cuando un amigo no lo es de verdad. Pero cuando lo encuentres, sabrás que tienes un hermano.

domingo, 13 de febrero de 2011

ILUSIÓN O AMOR.




Nos pasamos la vida buscando que nos quieran y a veces nos fijamos en las personas equivocadas. Pero cuanto más sabemos que son las personas equivocadas, más nos empeñamos en que sean las personas elegidas por nosotros.


Durante un año y medio he vivido buscando ese magnífico sentimiento en alguien que parecía el adecuado; y tras saber que no sólo quedaba la curación.


Pero no es fácil.


es increíble que tras meses sin verle, haya sido una especie de tratamiento de choque lo que me haya librado de su influencia. Tal vez es que, como actor flacucho que es, verlo "disfrazado" de niño con pantalones cortos y una máscara que al final se quitó y enseñando la pantorrilla; eso quita el sex appeal a cualquiera...:)


Lo importante es que no puedes progresar si tienes una historia y una herida medio abierta. Tienes que buscar la forma de curarte para 1º- curarte a ti mism@ y empezar a quererte y


2º- estar abiert@ a nuevas historias sin recelos ni miedos al fracaso porque en cualquier momento puede aparecer la persona adecuada.


Pero lo dicho; primero a cerrar las historias pasadas y las heridas; y si para eso tienes que enfrentarte a esa persona y verla para descubrir si puedes luchar contra su influjo... ¡Adelante!


Yo creo estar en el camino correcto. No voy a decir que no sintiera nada; pero ya no me daba un vuelco el corazón y eso es un avance muy importante.


No hay nada como un tratamiento de choque.